Técnica de depilación precisa que define la forma natural de la ceja sin maltratar la piel. El procedimiento comienza con una evaluación del rostro para trazar la forma ideal de la ceja.
Posteriormente se utiliza hilo de algodón para eliminar el vello desde la raíz, cuidando la simetría. Se finaliza con gel calmante y cepillado. Esta técnica es menos agresiva que la cera y evita irritaciones, ideal para todo tipo de piel, especialmente las más sensibles.